En Andalucía, desde enero de 2012, fecha en que entró en vigor el vigente Reglamento de Protección contra la Contaminación Acústica en Andalucía, es obligatorio cumplir una serie de requisitos relacionados con el confort acústico de determinadas salas. Concretamente, se limita el tiempo de reverberación en los siguientes recintos: En Andalucía, desde enero de 2012, fecha en que entró en vigor el vigente Reglamento de Protección contra la Contaminación Acústica en Andalucía, es obligatorio cumplir una serie de requisitos relacionados con el confort acústico de determinadas salas. Concretamente, se limita el tiempo de reverberación en los siguientes recintos:

⇒ Aulas y salas de conferencia.

⇒ Restaurantes y comedores

⇒  Zonas comunes de edificios hoteleros, docentes y hospitalarios.

Se trata de la primera vez que una normativa española entra a analizar (y exigir) el acondicionamiento acústico de determinados recintos. Y, en mi opinión, ya era hora, puesto que este aspecto puede hacer mucho más confortable el uso de determinadas salas. Pero, ¿qué es el tiempo de reverberación? Es el tiempo que tarda un sonido desde que cesa su emisión hasta que se atenúa 60dB.

Tiempo de reverberación

Está relacionado con la sensación de eco en una sala, como se puede apreciar en el fichero de audio que puedes oir en esta entrada de la Wikipedia. ¿Qué me puede aportar que mi restaurante tenga un tiempo de reverberación bajo? Para restaurantes, comedores y recintos similares la ventaja más evidente de un tiempo de reverberación bajo es que se atenúa el nivel de ruido en el interior de la sala. ¿Por qué? El sonido en el interior de una sala se puede considerar compuesto por 2 tipos de ondas diferentes:

1) Las ondas del sonido directo: es la energía acústica que viene directamente desde la fuente acústica, sin rebotar en ningún paramento.

2) Las ondas del sonido reflejados: es la energía acústica que procede de reflexiones en paredes, suelos y techos.

Eco Este asunto parece valadí, pero os puedo demostrar (lo haré en otro artículo) que una máquina ruidosa instalada en campo libre, y que emita a 1m de distancia un nivel de presión sonora de 70dBA, si se colocase en el interior de un recinto cerrado con envolventes reflectantes, podría llegar a emitir a la misma distancia, un nivel de presión sonora de hasta 85dBA. Según esto, en una sala con bajo tiempo de reverberación, el nivel de ruido será mucho menor.  ¿Qué ventajas tiene un aula con bajo tiempo de reverberación? En las aulas, además de atenuar el nivel del ruido en el interior de la sala, se mejora de manera significativa la inteligibilidad de la palabra. Es decir, se “entiende” mejor al profesor.

Niño_aula

La paradoja que nos estamos encontrando los ingenieros acústicos con este tema es que no se le está mostrando la importancia que tiene. Pensamos que esto se debe a los siguientes motivos:

1) Mientras las mediciones de aislamiento y de inmisión acústica sirven para evaluar las molestias que una determinada actividad producen en los receptores cercanos (viviendas, oficinas, etc.), el tiempo de reverberación sirve para evaluar la calidad acústica del interior del recinto que se evalúa. Por lo tanto, el incumplimiento de la exigencia de tiempo de reverberación no produce molestias en los vecinos, sino a los usuarios de la propia sala que se analiza.

2) Desde un punto de vista práctico nos encontramos que, en la mayoría de los casos, los promotores de actividades se limitan a evitar molestias a los vecinos con el único objetivo de evitar demandas. Se deja en un segundo plano el bienestar de los usuarios de la sala.

3) Los técnicos municipales, por los motivos indicados anteriormente, no revisan que en las certificaciones acústicas de actividades se haya medido el tiempo de reverberación.

Por todo ello, se aprecia un incumplimiento casi generalizado de esta nueva exigencia. ¿Es muy caro reducir el tiempo de reverberación en una sala? En próximo artículo demostraré que, si se tiene en cuenta este aspecto desde la fase de diseño, no existe sobrecoste para una sala “confortable” acústicamente.